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Enseñanzas de Kenji Tomiki Shihan - arte y espíritu
En el verano de 1975 me fui a Osaka a vivir en la casa de Kobayashi Sensei durante seis años. Gradualmente, conforme comenzaba a comprender el valor y la grandeza de Tomiki Shihan, varias inconsistencias surgieron en mi interior que preocupaban día tras día.
Una de las razones eran las diferencias entre la práctica tradicional del kata de Ueshiba Sensei y los aspectos básicos de las caídas, postura, movimiento, etc. del sistema de práctica de randori original de Tomiki Sensei y los problemas que me causó siendo instructor. Cuanto más me involucraba con ambos, mayores eran las inconsisitencias.
¿Debería comprometerme?, en caso afirmativo, ¿cuánto? ¿O es mejor no hacerlo? Supongamos que me comprometo, entonces esto hará que deje los aspectos de seguridad en el desarrollo del randori para la competición, lo que significa el riesgo de un accidente grave. Seguramente, ¿no es esto lo mismo que edificar el último rascacielos con los fundamentos de una casa de madera? Como dice el viejo proverbio: "como seas de niño, así serás de adulto", los malos hábitos son muy difíciles de corregir, por tanto, ¿no es mejor dar a los malos hábitos cierta importancia? Además, no es esencial producir gente sin defectos. Las veces que el Shihan vino a Osaka estuve hablando con él muy emocionado sobre cosas como éstas y, como siempre, él asentía y escuchaba tranquilamente.
Un día recibí una carta con fecha el 11 de julio. Parte de ella decía: "A partir del próximo año quiero establecer el Shodokan como dojo central, de modo que la gente de Tokio y Fukuoka puedan reunirse y entrenar periódicamente. Yo se lo pedí al Sr. Uchiyama en otra carta. También le había pedio a Kobayashi Shihan que colaborase con nosotros a partir de ahora."
La petición del Shihan fue respondida por el Sr. Masaharu Uchiyama, vicepresidente dela Asociación Japonesa de Aikido. Al año siguiente, el 28 de marzo de 1976 se finalizó un dojo central con 80 tatamis y se le dio el nombre de Shodokan. Aquél día el Shihan habló acerca de por qué se le llamó Shodokan en su discurso de inauguración de la siguiente forma:
"No podemos dejar pasar el acontecimiento de dar el nombre de Shodokan a este dojo sin decir que es nombrado después del actual periodo Showa. Gracias a la combinación de una oportunidad de oro, una localización favorable y la armonía entre los involucrados, este dojo representa un primer paso importante."
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